jueves, 7 de junio de 2007

Espacio de la memoria

Montevideo, 25 de mayo de 2007
Carta abierta a la sociedad toda:No fueron suficientes 34 años para dejar pasar el tiempo y olvidar.No alcanzó el cuidadoso juego oficial de silenciar y “no mirar atrás”.Mediante ésta actividad queremos mantener viva la memoria, no como actitud revanchista, sino como forma de conocer nuestro pasado, porque un pueblo que no conoce su historia está condenado a repetir los mismos errores.Hace 34 años se consolidaba en el país un período que duraría hasta 1984 y del cual aún seguimos sufriendo sus consecuencias económicas, sociales y políticas.Desde ese entonces seguimos reivindicando y redoblando los esfuerzos junto con otras organizaciones sociales, para que quienes cometieron las violaciones a los derechos humanos sean juzgados en vida.Las leyes y los decretos no fueron suficiente tierra para sepultar legalmente la verdad.La verdadera historia vuelve a colarse por las rendijas de una mentira mal cerrada.El silencio ha sido roto, Ubagesner Chaves Sosa y Fernando Miranda aparecidos en 2006 son viva prueba de todo lo sucedido.En el Río de la Plata desaparecieron durante las dictaduras cívico militares más de 30.000 personas cuyo destino final comenzamos a conocer hoy. Tal es así que se confirmó la existencia de varios “vuelos de la muerte”.Investigaciones por parte de la justicia han sido iniciadas, reabriendo casos que estaban por voluntad política de los gobiernos anteriores dentro de la Ley de Caducidad, es por esto que actualmente hay 8 militares procesados con prisión (Gavazzo, Vázquez, Cordero, Silveira, Ramas, Arab, Rodríguez Buratti, Maurente, Medina y Sande Lima) y se llamará a declarar a otros tantos.En cuanto a los vestigios de la post dictadura, se permitió a la justicia indagar en el caso Berrios, extraditando a Chile a Casella, Radaelli y Sarli.El CEDA celebra la actitud tomada por la justicia.Las responsabilidades no son sólo individuales, las instituciones tienen tanta responsabilidad como los miembros que pertenecen a ellas. No hay verticalismo ni obediencia debida que justifique la tortura, la violación o la muerte de seres humanos. No hay guerra posible entre el poderoso aparato militar del Estado y las miles de personas indefensas que conformaron la inmensa mayoría de las víctimas.La hipocresía de todos estos años provoca demasiada indignación, para arreglar el asunto con una remuneración económica.No habrá reconciliación entre uruguayos hasta que no exista un sinceramiento general por parte de la sociedad, aceptando los hechos.Podrán existir dos o más campanas, pero la verdad es una sola, mantenerla y no olvidarla es compromiso de todos, compromiso con un futuro de respeto de los derechos humanos.Por todo esto queremos saber que pasó con todos los detenidos desaparecidos, queremos saber que pasó con nuestro compañero Juan Pablo Recagno. Queremos que se investigue el asesinato de Daniel Brum y todos quienes sufrieron su mismo destino.Queremos que todo esto no se olvide, queremos reconstruir la memoria que se nos ha negado y que tanto nos pertenece, no queremos dar vuelta la página.Centro de Estudiantes de ArquitecturaCEDA ASCEEP FEUU